Versión para imprimir

English · Español

9 de octubre de 2014 | | | |

A pesar de la campaña del miedo

Lynas en Malasia: defensores ambientales bajo acusaciones legales

Descargar: MP3 (4 MB)

Luego de casi tres años en funcionamiento en Malasia, la corporación australiana Lynas, dedicada al procesamiento de tierras raras, todavía no tiene un plan de procesamiento de sus residuos, parte de los cuales son radioactivos. La demanda de varias organizaciones malayas que rechazan la operativa de Lynas en la zona de Gebeng, Kuantan, estado de Pahang, es clara: limpien y retírense.

El primer barco con tierras raras a ser procesadas por Lynas llegó al puerto de Kuantan en noviembre de 2011, proveniente de Australia. De esa industrialización surge parte de la materia prima para hacer laptops, celulares, televisores y otros productos de la llamada tecnología verde, como por ejemplo partes de automóviles “ecológicos” y lámparas de bajo consumo. La construcción de la fábrica se hizo sin consentimiento ni consulta previa y la comunidad recién se enteró del proyecto en marzo de 2011. Fue gracias a que una legisladora local organizó un foro público y dio cuenta de que el diario estadounidense The New York Times había publicado un informe, en el que hablaba de la construcción de una planta de tierras raras en Gebeng.

La federación ecologista Amigos de la Tierra Internacional realizó una misión de solidaridad en Malasia, para verificar la situación de persecución a defensores ambientales en sus luchas. Radio Mundo Real acompañó la misión a Gebeng, Kuantan.

Persecución y antecedentes en la lucha

El 22 de junio de este año una manifestación pacífica de más de 1000 personas frente a la planta de Lynas terminó con el arresto de 15 malayos y una residente australiana, la activista Natalie Lowrey. Ella fue liberada seis días después, mientras que los otros 15, pertenecientes al movimiento de base Himpunan Hijau (Asamblea Verde), fueron dejados en libertad esa misma noche bajo fianza, con una orden judicial de no hablar del caso. Actualmente enfrentan un juicio.

La detención se dio mientras los manifestantes estaban sentados realizando una protesta por el cierre definitivo de la planta. Algunos de los manifestantes fueron duramente golpeados por la policía, según relataron algunos testigos presentes en la manifestación pacífica. Uno de los detenidos fue ingresado prácticamente inconsciente al vehículo policial.

Los entrevistados también relataron a Radio Mundo Real que era una práctica común que hubiera policías no uniformados durante las manifestaciones.. También los detractores de Lynas afirmaron que muchas veces durante manifestaciones en contra de las operaciones de la planta, se metían personas para tratar de intimidar a los manifestantes y causar miedo

La Asamblea Verde, la agrupación “Save Malaysia Stop Lynas” y el grupo Stop Lynas Corporation han estado realizando un fuerte trabajo de campaña con la comunidad local para generar conciencia y brindarle elementos para que pueda ejercer su derecho democrático a expresar su rechazo a la planta potencialmente dañina, en pro del interés público.

La resistencia a Lynas ha sido inmensa y es considerada una de las campañas ambientales más grandes en la historia de Malasia. La manifestación de junio había sido precedida por varias actividades, entre ellas una bicicleteada con el mensaje de que la planta debería cerrarse el 22 de junio

Han habido también numerosas protestas callejeras con decenas de miles de personas, y una caminata de 300 kilómetros, desde Kuantan a la capital Kuala Lumpur, del 13 al 26 de noviembre de 2012, que reunió en la llegada a destino a 20.000 personas. También la resistencia a Lynas logró juntar 1 200 000 firmas en un petitorio de cierre de la fábrica, otro paso histórico para el país. Además, activistas malayos han viajado a Australia para manifestarse contra la empresa junto a grupos australianos dos veces en 2011, y también han tenido reuniones con representantes políticos. Asimismo, en 2012 y 2013 se hicieron presentes en las juntas de accionistas de Lynas.

Las denuncias concretas

El gobierno malayo ha intentado detener la movilización social contra Lynas, aunque sin éxito.

Las organizaciones que resisten la presencia de la corporación en Gebeng afirman que la compañía no realizó un estudio de impacto ambiental detallado, no siguió las recomendaciones de la Agencia Internacional de Energía Atómica, y no tiene instalaciones para el depósito permanente de sus residuos, entre los que se destacan 64 000 toneladas anuales de desechos radioactivos, como por ejemplo torio. Lynas ha propuesto procesar sus desechos radioactivos y convertirlos en productos comerciales, como fertilizantes y materiales de construcción, por ejemplo de rutas. Eso se puede hacer bajo un proceso de dilusión de los residuos para reducir su nivel radioactivo. La comunidad se opone completamente a esto.

Otra de las preocupaciones de la comunidad es que la planta industrial está situada en una zona baja, rodeada de una rica biodiversidad, manglares, humedales, villas de pescadores, ríos, que asimismo está expuesta a monzones todos los años y donde son comunes las grandes inundaciones. El temor de un evento climático extremo que pueda remover los residuos radioactivos también está presente en la comunidad.

Las organizaciones de resistencia a Lynas alertan además sobre un supuesto “doble estándar” en el comportamiento de Lynas. Según explican, de acuerdo con las leyes australianas, a las empresas no se les permite demandar directamente a las personas por difamación, pero sin embargo en Malasia demandaron a varios integrantes de la agrupación Save Malaysia Stop Lynas. Lynas ha retirado la demanda, pero sigue en pie la evaluación de los daños y perjuicios en contra de la empresa.

Malasia parece revivir la historia de la lucha de Bukit Merah, en la que una comunidad de Papan, Bukit Merah, en el estado de Perak, se opuso en la década de 1980 a una planta de procesamiento de tierras raras similar, en manos de la empresa Asian Rare Earth Sdn Bhd, controlada por la japonesa Mitsubishi Chemicals.. Esa fábrica fue obligada a cerrar luego de una gran resistencia comunitaria, acciones legales y la presión pública en Japón. Cuál será el destino final de Lynas aún no se sabe. Sin embargo, la empresa atraviesa un grave período financiero y el futuro de su continuidad en Malasia no luce muy promisorio en este momento.

(CC) 2014 Radio Mundo Real 10 años

Mensajes

¿Quién es usted?
Su mensaje

Este formulario acepta atajos SPIP [->url] {{negrita}} {cursiva} <quote> <code> código HTML <q> <del> <ins>. Para separar párrafos, simplemente deje líneas vacías.

Cerrar

Radio Mundo Real 2003 - 2016 Todo el material aquí publicado está bajo una licencia Creative Commons (Atribución - Compartir igual). El sitio está realizado con Spip, software libre especializado en publicaciones web... y hecho con cariño.